Pronóstico climático del SMN: neutralidad y variabilidad marcan el inicio del otoño

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha actualizado las perspectivas climáticas para el trimestre febrero-marzo-abril de 2026, consolidando un escenario dominado por la neutralidad del Océano Pacífico. Este fenómeno, conocido como neutralidad, implica que no hay un desplazamiento significativo de calor hacia el norte o sur del océano, lo que genera un clima más estable y menos extremo. Sin embargo, la actualización revela un otoño de contrastes extremos: pronostican calor persistente en zonas centrales y un patrón de lluvias que agravaría la sequía en áreas críticas, especialmente en regiones que ya enfrentan deshidratación.

La neutralidad del Océano Pacífico es un indicador clave para predecir el clima en América del Sur. En este contexto, la falta de una fuerte influencia del fenómeno El Niño o La Niña permite que las temperaturas se mantengan en un rango relativamente estable. Esto significa que, aunque el verano terminará con un leve enfriamiento, el otoño no tendrá los cambios drásticos que podrían haber ocurrido en años anteriores. La variable climática más relevante aquí es la variabilidad, que se refiere a la oscilación de condiciones climáticas entre un mes y el siguiente, lo que provoca fluctuaciones en la precipitación y la temperatura.

Según el informe del SMN, el trimestre febrero-marzo-abril 2026 presentará un aumento en la temperatura promedio en el centro del país, mientras que el norte del territorio verá incrementos en las precipitaciones. Esta tendencia es particularmente preocupante para las zonas productivas, como la zona núcleo, donde la sequía prolongada podría afectar la cosecha de cultivos como el maíz y el soja. En la Región Pampeana, por ejemplo, se espera que las lluvias sean significativamente menores que el promedio histórico, lo que podría reducir la producción agrícola en un 15-20%.

El análisis del SMN también destaca que la variabilidad climática en este período está ligada a las condiciones en la zona del Pacífico. El Océano Pacífico en neutralidad permite que el clima sea más estable, pero la presencia de pequeñas perturbaciones en el nivel del mar podría provocar episodios de lluvia en regiones específicas, como el norte del país. Estas condiciones son clave para el desarrollo de la agricultura, especialmente en áreas donde el agua es un recurso limitado.

Es importante destacar que la neutralidad del Océano Pacífico no implica un clima uniforme. Las regiones del norte y centro del país podrían experimentar variaciones significativas en la precipitación. Por ejemplo, el norte del país verá un incremento en las lluvias, mientras que el centro y el sur podrían tener un aumento en las temperaturas. Este patrón es particularmente preocupante para las zonas productivas, donde la sequía prolongada podría afectar la producción agrícola en un 15-20%.

La situación actual indica que, aunque el verano terminará con un leve enfriamiento, el

Compartir artículo