Verónica Llinás, la actriz que interpreta a La Gringa Casares en la segunda temporada de la serie En el barro, compartió sus mayores desafíos en el desarrollo de su personaje. Según su propia palabra, el proceso de crear un 'monstruo' no es sencillo: 'Ellos me pidieron un monstruo. Y yo hice todo lo posible para darles un monstruo', aseguró la actriz durante una entrevista exclusiva. La segunda parte de esta serie, que se estrena en Netflix este viernes 13 de febrero, se centra en la relación compleja entre La Gringa Casares y Nicole García, la prostituta de lujo interpretada por la China Suárez.
La Gringa Casares, un personaje carcelario oscuro que encarna en la serie, representa una de las apuestas más ambiciosas de la producción. Este personaje, desarrollado por Llinás, tiene una relación intensa -entre el deseo, el control y la vejación- con Nicole García, la protagonista de la serie. La trama explora cómo el poder y la violencia se entrelazan en un contexto de desesperación y violencia. El enfoque en la dinámica entre estos dos personajes no solo refleja las realidades de la vida en las cárceles, sino también las tensiones sociales y políticas actuales.
La segunda temporada de En el barro es una continuación de la primera parte, donde se desarrolla la historia de cómo un grupo de personas se enfrentan a las complicaciones de la vida en el sistema carcelario. La serie, dirigida por Alejandro Ciancio, se distingue por su enfoque realista y su capacidad para representar con naturalidad los conflictos y las contradicciones humanas. La producción, que ha sido reconocida por su calidad narrativa, busca captar la complejidad de la experiencia en las cárceles, sin caer en la generalización.
La participación de la China Suárez en la segunda temporada ha sido un punto destacado. La actriz, conocida por su trabajo en películas como Sin tetas ni cintura y El ángel de la muerte, ha demostrado su habilidad para interpretar personajes complejos. En En el barro, ella interpreta a Nicole García, una prostituta de lujo que se relaciona con La Gringa Casares. Su presencia en la serie ha sido clave para explorar temas como el poder, el control y la violencia en un entorno donde la desconfianza y la manipulación son constantes.
El lanzamiento de la segunda temporada en Netflix marca un punto importante en la historia de la serie. La producción, que se centra en el sistema carcelario argentino, busca no solo contar una historia, sino también generar un diálogo sobre los problemas sociales y políticos del país. La serie, con su enfoque en la violencia y la desesperación, ha recibido críticas por su capacidad para mantener un equilibrio entre la narrativa dramática y el realismo social.
Según los creadores, la segunda temporada no solo profundiza en la historia de los personajes