Boca Juniors no levanta cabeza. El empate sin goles ante Argentinos Juniors en el debut del Torneo Clausura ha desatado una ola de críticas, evidenciando la profunda crisis futbolística que atraviesa el club. La sombra de la derrota en el Mundial de Clubes aún pesa sobre el equipo, y la falta de refuerzos de peso no augura un cambio de rumbo inmediato.
Un Boca sin ideas ni gol
El planteo táctico de Miguel Ángel Russo fue duramente cuestionado. Diego Rodríguez, capitán de Argentinos Juniors, no se guardó nada: "Boca vino a especular". La falta de ambición ofensiva y la cesión del protagonismo al rival preocupan a los hinchas, que ven a un equipo sin ideas ni capacidad de generar peligro.
Paredes, la esperanza en medio del caos
El regreso de Leandro Paredes genera expectativas, pero no es suficiente para solucionar todos los problemas. El mediocampista, por talentoso que sea, no puede cargar solo con la responsabilidad de levantar el nivel de un equipo que necesita una renovación profunda.
- Falta de gol: Boca apenas generó situaciones de peligro ante Argentinos.
- Planteo conservador: Russo priorizó defender antes que atacar.
- Dependencia de individualidades: El equipo carece de un juego colectivo sólido.
Russo se defiende, pero reconoce la necesidad de mejorar
El entrenador reconoció que el equipo debe mejorar en muchos aspectos, pero destacó la dificultad del fútbol argentino y la complejidad del rival. La llegada de Paredes se presenta como una solución para aportar fluidez y creatividad al mediocampo, pero el tiempo apremia y la paciencia de los hinchas se agota.
El fantasma de los récords negativos
La serie de partidos sin ganar se alarga, y el fantasma de los récords negativos acecha. Boca necesita imperiosamente una victoria para recuperar la confianza y alejar los fantasmas del pasado. El próximo partido se presenta como una final, donde el equipo deberá demostrar un cambio de actitud y un mayor compromiso con la historia del club.