Tras semanas de tensión y negociaciones, el Gobierno nacional homologó el acuerdo paritario entre la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y las cámaras empresarias del sector metalmecánico. El acuerdo, que ya había sido firmado hace dos meses, finalmente recibió la luz verde de la Secretaría de Trabajo, dependiente del Ministerio de Capital Humano.
Detalles del Acuerdo Paritario de la UOM
El acuerdo contempla un incremento salarial del 7,6% escalonado entre abril y agosto. Este aumento se divide en cinco tramos: 3,3% en abril, 1,2% en mayo, 1,1% en junio, y 1% en julio y agosto, respectivamente. Además, se establecieron sumas fijas no remunerativas de $30.000 para abril y $25.000 para cada uno de los meses restantes hasta agosto.
La Mediación de la CGT y las Tensiones Previas
La homologación de la paritaria no fue un camino fácil. La Confederación General del Trabajo (CGT) tuvo que mediar en el conflicto ante la falta de acuerdo inicial. El líder de la UOM, Abel Furlán, se reunió con la subsecretaria de Trabajo, Claudia Testa, luego de expresar su descontento por no ser recibido por el secretario Julio Cordero. Furlán llegó a acusar a Cordero de dilatar la homologación respondiendo a intereses del Grupo Techint.
Fuentes cercanas al Ministerio de Capital Humano indicaron que la demora en la homologación respondía a cuestiones técnicas y no políticas, y que Cordero había delegado el tema en los equipos técnicos correspondientes.
Aportes Extra y el Conflicto con Sturzenegger
Uno de los principales obstáculos para la homologación fue el reclamo del Ejecutivo sobre los aportes adicionales a la obra social y al sindicato. El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, se mostró en contra de estos costos “extrasalariales”, argumentando que afectaban la competitividad de las empresas. Sin embargo, desde la UOM se defendió la importancia de estos aportes para el sostenimiento de la obra social y el sindicato, especialmente en un contexto de inflación y retracción económica.
Finalmente, si bien el aumento fue homologado, el gobierno limitó el impacto de las sumas no remunerativas sobre los aportes a la obra social y al sindicato, generando cierto descontento en el gremio.